Entradas correspondientes a la etiqueta 'LOMCE'

Sep 03

Buenos propósitos para un curso escolar

Comienza el curso escolar 2014, un curso marcado por la LOMCE (fuente: http://www.iesgaroe.org)

Comienza el curso escolar 2014, un curso marcado por la LOMCE (fuente: http://www.iesgaroe.org)

 

Comienza el curso escolar 2014-15, un año significativo, que vendrá marcado por la aplicación de una nueva ley educativa que sumar al catálogo de las ya existentes, la LOMCE.

La reforma, una más, viene a engrosar las filas de toda esa normativa (LOGSE, LOCE, LOE, LODE...) creada para “solucionar los problemas del sistema educativo español” y que hasta ahora no ha logrado frenar el fracaso escolar y el abandono educativo temprano, y que ni siquiera nos han hecho salir más guapos en esa foto parcial y sesgada que es PISA.

La LOMCE, como muchas de sus predecesoras, (y en esto tampoco es especial), no cuenta con el necesario consenso, ni social ni político; tiene que solucionar todavía el capítulo de la financiación, y no ha sabido escuchar las voces de aquellos que más tienen que decir en esto de la Educación: el profesorado.

Y, sin embargo, ahí está. Hoy, 1 de septiembre, volvemos a unas aulas para las que la LOMCE es la nueva realidad y es nuestro trabajo aplicarla con la profesionalidad y el sentido común que caracteriza nuestra profesión. Sin ambages, ni orientaciones políticas. Con una única prioridad en nuestras cabezas, nuestros alumnos. Ellos son lo más importantes.

Ajenos a las tensiones políticas y a los intereses electorales, y pese a ello destinatarios finales de toda esta formulación.

Por este motivo, desde Profesores en Acción nos hemos propuesto que este año el blog esté cargado de Buenas Prácticas (con mayúsculas) con las que sacar el mayor partido al aula. Queremos recoger los mejores recursos para el aula, las experiencias más innovadoras y hacernos eco de los debates pedagógicos más interesantes. En definitiva, queremos exprimir todo el jugo a la naranja de la educación, olvidarnos de reformas, y lograr que este curso sea uno de los más positivos para nuestros alumnos.

Jun 06

Balance de un curso que se termina

Francisco Melcón, presidente de ANPE-Madrid.

Francisco Melcón, presidente de ANPE-Madrid.

En unos días diremos adiós a otro curso escolar. Un año de duro trabajo en difíciles condiciones que, además, coincide con la recta final de la presente legislatura. Creo que se impone hacer balance.

Yo soy profesor y partidario de una evaluación objetiva de los hechos, en este caso, la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid. Para ello, he colocado en una balanza lo bueno y lo malo; lo peleado; lo conseguido y lo logrado… Lo perdido; los recortes, las políticas, los derechos del profesorado, etc. He hecho examen y mi conclusión no podría ser más desalentadora: la situación educativa no mejora.

Y no es porque la enseñanza pública madrileña tenga unos malos mimbres. ¡No! Los cimientos, que son su profesorado, son fuertes, pero los ladrillos que deben darle forma y apuntalar su crecimiento están debilitándose. La falta de un mínimo contenido negociador en la Mesa Sectorial –reducida a un papel testimonial–, la ausencia de transparencia, y la falta de comunicación con los representantes del profesorado siguen siendo la tónica dominante. Los canales de comunicación con los agentes sociales han sido dinamitados por la Consejería de Educación y cada vez se hace más difícil, sino imposible, tender nuevos puentes o reconstruir los ya existentes. No hay diálogo y mucho menos consenso.

La Administración se ha enrocado en una actitud antisindical y en la toma de decisiones unilaterales, con un talante que genera crispación y una forma de conducir la educación que no puede (ni debe) continuar. El debate, necesario y constructivo, sobre los temas educativos no existe ni en el Consejo Escolar ni en la Mesa Sectorial. La Consejería de Educación ha encontrado en los titulares de prensa el medio para anunciar sus medidas educativas, dejando de lado al profesorado y a sus representantes. Ha preferido provocar una suerte de debate demagógico en los medios de comunicación, lejos de miradas expertas, en su búsqueda del aplauso fácil. Y no le ha importado poner en solfa la valía del profesorado que está a su cargo, cuestionando su profesionalidad o cualificación.

El curso que termina, a un año escaso de las elecciones autonómicas, ha dejado patente la falta de interés del Gobierno regional por la enseñanza pública, más allá de proyectos estrella como el Bilingüismo o el Bachillerato de Excelencia, que a duras penas pueden maquillar el paulatino desmantelamiento de la escuela pública.

La falta de inversión; la disminución de las plantillas; la reducción de otros programas básicos; la apuesta por un modelo que no considera a la enseñanza pública el pilar fundamental del sistema educativo; el cierre paulatino de unidades de la red pública desde hace varios años, sin que disminuyan los conciertos; la idea recurrente de que el servicio educativo no debe ser prestado necesariamente por la Administración ni por funcionarios, sino que puede transferirse a la iniciativa privada, con tal de que el ciudadano esté satisfecho, nos llevan a concluir que tanto el Gobierno regional como la Consejería de Educación tienen el objetivo de avanzar hacia la privatización de la prestación del servicio educativo. Algo que ya se intentó, sin éxito, con la sanidad madrileña.

La desconsideración (por usar un término suave) hacia los docentes madrileños, sus docentes, ha evidenciado el verdadero talante y los tics de quienes dirigen la educación madrileña.

No han dudado a la hora de llamarnos vagos, privilegiados e ignorantes, señalándonos como responsables de las deficiencias del sistema educativo. Y tampoco les ha temblado el pulso a la hora de atribuirse para sí los méritos del mismo sistema que critican (y gestionan). Sólo hay que volver a leer las declaraciones del Gobierno sobre los resultados de PISA.

Defienden un concepto añejo y simplista de la educación reducido a algunos tópicos, cuando la forma de vida y las sociedades evolucionan y son cada vez más complejas. Lejos de reforzar los atributos profesionales de los docentes, el Ejecutivo parece que busca reducir sus competencias en favor de un tipo de profesor que sea un mero ejecutor de directrices metodológicas y curriculares. Unas concepciones que están alejadas de la realidad social y de la tradición educativa española de los últimos treinta y cinco años, que se perciben extemporáneas y ajenas al sentir mayoritario del profesorado y de la comunidad educativa.

He hecho balance y, si bien el profesorado de la enseñanza pública madrileña ha realizado un trabajo sobresaliente, su Consejería de Educación ha sacado el más clamoroso de los suspensos.

La enseñanza pública funciona gracias a ti

La enseñanza pública funciona gracias a ti

Feb 24

Paradojas de la LOMCE, una ley sin consenso

Francisco Melcón, presidente de ANPE Madrid (fuente: anpe-madrid.es)

Francisco Melcón, presidente de ANPE Madrid (fuente: anpe-madrid.es)

La aprobación de la LOMCE, que supone una modificación limitada de la LOE tras un largo y controvertido

proceso de aprobación, no cumplirá el objetivo para el cual se ha diseñado: no solucionará los problemas de la educación española, al nacer sin el menor consenso político ni del mundo educativo, imprescindibles para su aplicación. Una ocasión perdida para reformar en profundidad el sistema educativo español.Se queda escasa en destacados aspectos, lo que producirá el efecto contrario al deseado. En vez de una mayor vertebración del sistema educativo se da una mayor dispersión. No garantiza la libertad de elección de la lengua vehicular, pues la enseñanza en castellano en todo el territorio nacional se quedará en una mera declaración retórica al renunciar a garantizar ese derecho en la educación pública. Y lo que es más preocupante, no se priorizan el desarrollo y la mejora de la red pública como columna vertebral del sistema.

En otras cuestiones, so pretexto de mejorar la calidad, va más allá de lo razonable. Así, la mayor autonomía de los centros, sin que vaya acompañada de mayores recursos, colisiona con el escaso papel que se reconoce a los docentes, prácticamente excluidos de las decisiones técnico-profesionales y de la elección del director. Las excesivas atribuciones que se conceden a los equipos directivos; la disminución de las competencias de los claustros y consejos escolares; el excesivo peso de la Administración en la elección de los directores de los centros públicos; la cesión de suelo público para la construcción de centros privados o privados concertados; que los profesores de la enseñanza privada puedan corregir las pruebas externas… Estas son algunas de las cuestiones que suscitan el descontento de los docentes de la enseñanza pública, quienes perciben la norma con recelo y lejanía.

Profesor en clase

La LOMCE no prioriza en la escuela pública (fuente:lasprovincias.es)

 

Tampoco se está haciendo ningún esfuerzo por parte del Estado ni de la Comunidad de Madrid por lograr un mayor apoyo de la profesión educativa que, a juicio de Andreas Schleicher –director de PISA–, es mucho más importante que, simplemente, buscar un consenso político.

Recientemente un titular de prensa reflejaba que el ministro Wert reclamaba la “complicidad” de los profesores para aplicar la reforma. En realidad se refirió a “la complicidad de la comunidad educativa”. Es una lástima que no haya sido capaz de dirigirse expresamente al profesorado para reclamar su apoyo e implicación. No. Se dirige a la comunidad educativa, si bien, a renglón seguido, alude a un obvio papel de coach de los docentes. Unos docentes a los que la LOMCE priva de su autonomía y libertad de cátedra, que fueron ignorados premeditadamente durante su fase de elaboración y de aprobación, así como sus organizaciones representativas.

Dic 02

Más criterios de subjetividad con la LOMCE

Manuel Diez Diez

MECD-bn

Puerta del Ministerio de Educación (fuente: anpe-madrid.com)

La LOMCE con más pena que gloria, a mi manera de ver, va cumpliendo trámites parlamentarios. Por si fueran pocos los motivos de discordia y controversia, uno más: habrá interinos que podrán “hacerse definitivos”, amparados en “la calidad” con evaluación positiva y si la vacante no está cubierta por un funcionario de carrera podrá continuar el interino que haya tenido “la suerte” de caer en esa plaza.

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