¿Para cuándo el pago de las tutorías para maestros de Educación Infantil y Primaria?

José Antonio Carmona Gómez

 

Nadie duda de la importancia capital que tiene la tutoría en el sistema educativo actual dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. De hecho, dentro del artículo 91 de las funciones del profesorado que expone la LOMCE encontramos que la tercera es ejercer la tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias.

Además, dentro del Reglamento de Organización de los Centros de Educación Primaria (Reglamento Orgánico de las escuelas de Educación Primaria, título III, capítulo IV, artículos 45 y 46, RD 82/1996 de 26 de enero) se exponen que las funciones del tutor serán las siguientes:

  1. Participar en el desarrollo del Plan de acción tutorial y en las actividades de orientación, bajo la coordinación del jefe de estudios. Para ello podrán contar con la colaboración del equipo de orientación educativa y psicopedagógica.
  2. Coordinar el proceso de evaluación de los alumnos de su grupo y adoptar la decisión que proceda acerca de la promoción de los alumnos de un ciclo a otro, previa audiencia de sus padres o tutores legales.
  3. Atender las dificultades de aprendizaje de los alumnos, para proceder a la adecuación personal del currículo.
  4. Facilitar la integración de los alumnos en el grupo y fomentar su participación en las actividades del centro.
  5. Orientar y asesorar a los alumnos sobre sus posibilidades educativas.
  6. Colaborar con el equipo de orientación educativa y psicopedagógica en los términos que establezca la Jefatura de Estudios.
  7. Encauzar los problemas e inquietudes de los alumnos.
  8. Informar a los padres, maestros y alumnos del grupo de todo aquello que les concierna en relación con las actividades docentes y el rendimiento académico.
  9. Facilitar la cooperación educativa entre los maestros y los padres de los alumnos.
  10. Atender y cuidar a los alumnos en los periodos de recreo y en otras actividades no lectivas. 

Las funciones que deben realizar los tutores en Educación Infantil

y Primaria conllevan un esfuerzo de tiempo y energía tremendo

Como podemos imaginar, todas las funciones anteriormente reseñadas que deben realizar los tutores en Educación Infantil y Primaria conllevan un esfuerzo de tiempo y energía tremendo. Para ser justos, dicho trabajo debería ser compensado económicamente, como ocurre en el caso de la etapa de Educación Secundaria. Sin embargo, es incomprensible que la labor tutorial de un maestro de Educación Infantil y de Primaria no se reconozca con el mismo complemento económico que tienen los profesores de la etapa siguiente.

 

Como consecuencia, se produce un agravio comparativo, ya que la labor del tutor de Secundaria es igual de importante que la de las etapas previas. Esto es así porque durante la etapa de Educación Infantil los alumnos pasan mucho más tiempo con sus tutores que con el resto de especialistas, llegando estos a conocer perfectamente a sus alumnos. A su vez, ese acompañamiento durante la primera infancia es básico para el desarrollo afectivo, moral, psicológico, físico, social… del niño. Consecuentemente, no es de recibo que toda esa labor que se le exige a un tutor de Infantil y Primaria hoy en día en cuanto a la relación cercana con los chavales, con la familia, con el resto de profesores especialistas, la resolución de conflictos en el aula, los informes que tienen que rellenar, la realización de adaptaciones curriculares… no tenga su correspondiente complemento económico.

Durante la etapa de Educación Infantil, los alumnos pasan

mucho más tiempo con sus tutores que con el resto de especialistas

En conclusión, si se quiere reconocer la gran labor tutorial que todos los profesores realizan día a día durante todo el curso escolar es necesario dotar de dicho complemento en el mismo sentido, no sólo a los tutores de la etapa de Educación Secundaria, sino también a los de Infantil y Primaria.

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