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Nov 10

Educación: formar en vez de adoctrinar

Manuel Diez Diez blog

Manuel Diez Diez

 

Mucho se ha dicho, escrito y debatido, tanto dentro de la subcomisión parlamentaria como fuera de ella, sobre lo que debe contener el tan deseado y necesario pacto de Estado por la Educación, que como ANPE viene proclamando debe ser social, político y territorial.

Necesario, imprescindible diría yo, pero para ello hay que partir de una premisa de la que hemos carecido en todos estos  cuarenta años de democracia y que a mí me ha tocado vivir en estos treinta ocho años de servicio  activo, previos a la jubilación, que no es otra que concebir el sistema educativo como un instrumento al servicio de la FORMACIÓN de jóvenes y no de ADOCTRINAMIENTO  de los mismos.

El adoctrinamiento lleva a la obnubilación de la razón y hace que los individuos actúen guiados por la pasión, pudiendo transformarse en odio, que llevado a los extremos con que se ha llevado en confesiones religiosas o ideológicas puede conducir a exterminar al que no piense igual, mientras que la formación hace que el sujeto pueda actuar en libertad.

 

El adoctrinamiento lleva a la obnubilación

de la razón  y hace que los individuos

actúen guiados por la pasión

 

El uso político  partidista así como la utilización de la educación como arma política arrojadiza para hacer oposición, desde mi óptica,  es otra  forma de adoctrinamiento y por desgracia es lo que se ha hecho en España por cada uno de los partidos que nos han gobernado tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas. Sin variar objetivos, será muy difícil llegar al Pacto.

Por razones obvias del momento me viene a la memoria lo que yo viví en Cataluña en mis comienzos de docencia: En las primeras reuniones que tuvieron los profesores de  catalán estos recibieron la consigna de que “tan importante como la enseñanza de la lengua era la de crear conciencia de país”. Como se suele decir de aquellos  polvos vienen estos lodos, aunque haya costado cuarenta años. Como la educación no era un tema político prioritario, sino más bien de uso político, nuestros gobernantes  han ido a lo suyo, unos concediendo trasferencias sin preocuparse de que funcionasen los mecanismos de control,- en esto todos, pues la Alta Inspección solo ha existido de nombre- , otros considerando poco progresista la intervención estatal y los terceros hablando catalán en la intimidad….. Aquí vemos un claro ejemplo donde se ha utilizado la educación no como instrumento de formación sino como adoctrinamiento de la causa política, llegando incluso a falsear la historia en pro de la causa.

Me congratula que lo que yo vengo diciendo desde hace mucho tiempo lo proclamen ahora personalidades de reconocido prestigio en la docencia como Fernando Savater : “El gran problema de Cataluña es la educación y la propaganda” “los 40 años de adoctrinamiento”. Por el contrario me entristece que durante estos años el Estado haya estado mirando de perfil.

Más ejemplos de uso político de la educación están en la mente de muchos, al menos en la mía, ya expresada en otras ocasiones. A lo largo de estos años los partidos llamados de “izquierdas” que nos han gobernado, se han preocupado de utilizar materias como “Educación para la Ciudadanía” para fomentar  no una formación de ciudadanos libres, sino para introducir sus consignas ideológicas, así como de pretender servirse del sistema educativo para palmar sus objetivos programáticos de tipo político. Los llamados de “derechas”, además de esto último han pretendido controlar los centros asegurando el nombramiento de directores para que llegado el caso puedan ser los “comisarios políticos”, otorgándoles competencias en detrimento de los órganos colegiados. Ambos han coincidido en dotar al sistema de escasez de medios tanto materiales como humanos. En mi opinión no han pretendido servir a la educación, han pretendió servirse de la educación.

Para ello ha sido necesario adaptar la legislación a la situación política del momento y solo la profesionalidad y dedicación de los docentes, sin otros intereses, ha hecho que nuestra educación se haya mantenido en unos parámetros aceptables, aunque distantes de los países de nuestro entorno.

 

No han pretendido servir a la educación,

han pretendió servirse de la educación

 

Dicen que rectificar es de sabios, la ausencia de mayorías absolutas también puede ayudar. Estamos expectantes, deseosos de recoger el fruto del consenso, la cordura y el sentido común.  Es necesario fijar objetivos prioritarios y para mí el prioritario es el de admitir que la educación debe formar a jóvenes para que libremente en el futuro puedan adoptar y tomar decisiones de una manera responsable y no adoctrinarles para que llegado el momento sean correa de transmisión de los políticos de turno. Luego vendrán los desarrollos, los medios, los recursos, etc., con una adecuada financiación y demás,  pero pónganse de acuerdo en lo fundamental: EDUCAR ES FORMAR Y NO ADOCTRINAR e impidan por todos los medios legales que nadie vulnere este principio.

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