Archivo Mensual: junio de 2014

Jun 23

Día de la Educación Física en la calle

VIDA EN LOS CENTROS

 

El Día de la Educación Física en la Calle (DEFC) es una iniciativa que se empezó a realizar en Asturias hace tres años y que consiste en sacar a los alumnos a la calle a realizar actividades de Educación Física (EF) un día al año.

Lo que se pretendía era hacer una fiesta de la EF que tuviera como fin promocionar un estilo de vida activo para todos, además de poner de manifiesto la importancia que la práctica del deporte tiene para la sociedad. Por último, se buscaba que la sociedad fuera consciente de lo que ha cambiado la EF en los últimos 20 años y que viera las diferentes actividades que el profesorado realiza con sus alumnos, que poco tienen que ver con las de épocas anteriores.

Este año, además de los 35 centros asturianos del año pasado, se han unido a la iniciativa centros de Galicia, Cantabria, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Cataluña, Murcia, Melilla y Marruecos. En total, más de 9.000 alumnos de Primaria y Secundaria participaron en esta actividad por toda España, y en la Comunidad de Madrid no podíamos dejar pasar la oportunidad de participar en algo tan bonito.

 

Un grupo de profesores de Las Rozas se juntaron y planificaron su Día de la Educación Física en la Calle con estos objetivos:

  1. Mostrar la nueva Educación Física (integradora, variada y divertida) y concienciar de la importancia de dicha área para el desarrollo integral del alumnado de todas las edades.
  2. Fomentar un Estilo de Vida Activo (EVA).
  3. Advertir de los altos índices de sedentarismo en nuestro país con el consiguiente problema de salud y elevado gasto sanitario.
  4. Promover un aumento del tiempo de Educación Física como demandan desde 2007 el Parlamento Europeo, la OMS y, más recientemente, el Ministerio de Sanidad.
  5. Educar en valores como esfuerzo, autosuperación, cooperación, integración de cualquier persona sin importar raza, condición o sexo, consumo responsable, etc.
  6. Fomentar el uso de un transporte no contaminante.


Los profesores participantes en la actividad fueron Tristán y Corinne, del CEIP Los Olivos; Nieves, de La Encina; Manolo y Alberto, del San Miguel, y Mirella, del Fernando de los Ríos, con la inestimable ayuda de los tutores y alumnos de prácticas.

La actividad se desarrolló el 30 de abril en la Plaza de España de Las Rozas y fue un rotundo éxito.

ANPE-Madrid estuvo en el Día de la Educación Física en la calle.

ANPE-Madrid estuvo en el Día de la Educación Física en la calle.

 

Para empezar, se organizó a los alumnos en grupos de 20 niños y niñas de todos los colegios. A cada grupo se le asignó un color distintivo y, por orden, fueron visitando cada una de las estaciones asignadas a su color. La duración de éstas fue aproximadamente de unos 20 minutos.

El evento terminó con una exhibición de un deporte nuevo llamado chutball y con el baile de la canción de moda: Happy.

Los alumnos de 4.º y 5.º de Primaria disfrutaron de dos horas de actividades muy divertidas, en las que el compañerismo y la alegría fueron la nota predominante. Además, como colofón, Antena 3 Televisión estuvo grabando para su programa “El Estirón”.

El programa El Estirón estuvo presente.

El programa El Estirón estuvo presente.

 

ANPE-Madrid estuvo representado por Esther Casado Labella, delegada de zona Oeste, quien participó en el evento.

Jun 06

Balance de un curso que se termina

Francisco Melcón, presidente de ANPE-Madrid.

    Francisco Melcón Beltrán   presidente de ANPE-Madrid

 

En unos días diremos adiós a otro curso escolar. Un año de duro trabajo en difíciles condiciones que, además, coincide con la recta final de la presente legislatura. Creo que se impone hacer balance.

Yo soy profesor y partidario de una evaluación objetiva de los hechos, en este caso, la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid. Para ello, he colocado en una balanza lo bueno y lo malo; lo peleado; lo conseguido y lo logrado… Lo perdido; los recortes, las políticas, los derechos del profesorado, etc. He hecho examen y mi conclusión no podría ser más desalentadora: la situación educativa no mejora.

Y no es porque la enseñanza pública madrileña tenga unos malos mimbres. ¡No! Los cimientos, que son su profesorado, son fuertes, pero los ladrillos que deben darle forma y apuntalar su crecimiento están debilitándose. La falta de un mínimo contenido negociador en la Mesa Sectorial –reducida a un papel testimonial–, la ausencia de transparencia, y la falta de comunicación con los representantes del profesorado siguen siendo la tónica dominante. Los canales de comunicación con los agentes sociales han sido dinamitados por la Consejería de Educación y cada vez se hace más difícil, sino imposible, tender nuevos puentes o reconstruir los ya existentes. No hay diálogo y mucho menos consenso.

La Administración se ha enrocado en una actitud antisindical y en la toma de decisiones unilaterales, con un talante que genera crispación y una forma de conducir la educación que no puede (ni debe) continuar. El debate, necesario y constructivo, sobre los temas educativos no existe ni en el Consejo Escolar ni en la Mesa Sectorial. La Consejería de Educación ha encontrado en los titulares de prensa el medio para anunciar sus medidas educativas, dejando de lado al profesorado y a sus representantes. Ha preferido provocar una suerte de debate demagógico en los medios de comunicación, lejos de miradas expertas, en su búsqueda del aplauso fácil. Y no le ha importado poner en solfa la valía del profesorado que está a su cargo, cuestionando su profesionalidad o cualificación.

El curso que termina, a un año escaso de las elecciones autonómicas, ha dejado patente la falta de interés del Gobierno regional por la enseñanza pública, más allá de proyectos estrella como el Bilingüismo o el Bachillerato de Excelencia, que a duras penas pueden maquillar el paulatino desmantelamiento de la escuela pública.

La falta de inversión; la disminución de las plantillas; la reducción de otros programas básicos; la apuesta por un modelo que no considera a la enseñanza pública el pilar fundamental del sistema educativo; el cierre paulatino de unidades de la red pública desde hace varios años, sin que disminuyan los conciertos; la idea recurrente de que el servicio educativo no debe ser prestado necesariamente por la Administración ni por funcionarios, sino que puede transferirse a la iniciativa privada, con tal de que el ciudadano esté satisfecho, nos llevan a concluir que tanto el Gobierno regional como la Consejería de Educación tienen el objetivo de avanzar hacia la privatización de la prestación del servicio educativo. Algo que ya se intentó, sin éxito, con la sanidad madrileña.

La desconsideración (por usar un término suave) hacia los docentes madrileños, sus docentes, ha evidenciado el verdadero talante y los tics de quienes dirigen la educación madrileña.

No han dudado a la hora de llamarnos vagos, privilegiados e ignorantes, señalándonos como responsables de las deficiencias del sistema educativo. Y tampoco les ha temblado el pulso a la hora de atribuirse para sí los méritos del mismo sistema que critican (y gestionan). Sólo hay que volver a leer las declaraciones del Gobierno sobre los resultados de PISA.

Defienden un concepto añejo y simplista de la educación reducido a algunos tópicos, cuando la forma de vida y las sociedades evolucionan y son cada vez más complejas. Lejos de reforzar los atributos profesionales de los docentes, el Ejecutivo parece que busca reducir sus competencias en favor de un tipo de profesor que sea un mero ejecutor de directrices metodológicas y curriculares. Unas concepciones que están alejadas de la realidad social y de la tradición educativa española de los últimos treinta y cinco años, que se perciben extemporáneas y ajenas al sentir mayoritario del profesorado y de la comunidad educativa.

He hecho balance y, si bien el profesorado de la enseñanza pública madrileña ha realizado un trabajo sobresaliente, su Consejería de Educación ha sacado el más clamoroso de los suspensos.

La enseñanza pública funciona gracias a ti